Conventual Santiaguista de Calera de León CALERA DE LEÓN

El Convetual de los Caballeros de la Orden de Santiago, o la Casa de la Calera, alza su inmensa mole en la plaza principal de la villa, simbolizano el importante papel que Calera de León desempeñó en la historia de la Orden de Santiago. Lo constituye el claustro con sus dependencias y la Iglesia, hoy parroquial.Conventual santiaguista

Según las aportaciones de la profesora Aurora Ruiz Mateos, el terreno donde se levantó este edificio estuvo ocupado antes por el palacio que los Vicarios de Tudía tenían en la villa, pudiéndose datar su construcción en los finales del s.XV, en la que se utilizaron elementos del otro palacio anterior que quedaron integrados en la nueva edificación, y que sirvió como residencia más amplia de los freires que moraban en Tentudía. Conventual santiaguista

En Reglas y Establecimientos de la Orden se dice en el capítulo dedicado a Tentudía:

... y como el sitio de ella es malsano en todo tiempo, Su Majestad el Emperador y Rey Don Carlos, de gloriosa memoria, mandó que dicho convento se edificase abajo de la sierra, en un lugar que se dice de la Calera, que es encomienda de la dicha Iglesia de Nuestra Señora Santa María de Tudía ...

No todos los freires se trasladaron a este nuevo convento, quedando en Tentudía algunos hasta que se amplió su número al crearse allí, en 1551, un Colegio de la Orden.

En el Capítulo General de la Orden de Santiago que comenzó en Toledo el 11 de Agosto de 1560 y terminó en Madrid el 14 de Septiembre de 1562, se acordó que con motivo de las obras que se estaban realizando en el Convento de San Marcos de León, Casa Matriz del Priorato, se trasladara dicha institución a la Casa de la Calera y, efectivamente, el 36ª Prior de San Marcos, Don Bernardino de Aller, vino desde la capitalidad del antiguo reino a instalarse con sus religiosos a esta Casa, trayendo consigo ricos enseres y magnífico mobiliario, permaneciendo aquí hasta 1578 que se trasladaron a Mérida para posteriormente hacerlo a su primitiva residencia una vez rehabilitada.Conventual santiaguista Por lo que durante este período, el Conventual de Calera se convirtió en una de las sedes principales de la Orden de Santiago, para después seguir funcionando como residencia del Vicario y del notario de la Vicaría de Tudía hasta la desaparición de ésta, quedando el edificio a partir de entonces abandonado a su suerte y expuesto a la rapiña de la gente que llegó a utilizarlo como cantera de materiales de construcción.

De 1930 a 1934 el monumento fue objeto de diversas tentativas de despojo con la intención de desmontar sus artísticas piedras para trasladarlas a América. Este atropello se pudo evitar gracias a la decidida intervención de personas influyentes de la capital de la provincia, entre las que sobresalió el pintor Adelardo Covarsí, apoyadas por otras de Calera de León respaldadas por el pueblo entero. Merced a esta valiente actitud se logró salvar para Extremadura y España este bello conjunto.

Al igual que Tentudía el monumento está catalogado como bien cultural de interés nacional y las restauraciones que hasta el año 1981 realizó la dirección General de Bellas Artes consiguieron devolverle su antigua prestancia, recuperándose para ello numerosas piedras de sillería que se hallaban esparcidas por diversas viviendas de la población.

El edificio es de gran magnificiencia, su arquitectura discurre por los nuevos derroteros de la época, el gótico se viste de nuevas galas al combinarse con el novedoso estilo renacentista.Conventual santiaguista

Su principal acceso lo tiene desde la plaza, encontrándonos con un vestíbulo de bóveda de crucería, mereciendo nuestra atención el capitel del más puro orden jónico que coronado una columna sirve de arranque a un tramo de la bóveda.

El claustro de dos plantas está construido con sillares de granito y se desarrolla en un cuadrado de 26.20 m. de lado, con cinco arcos de medio punto por lado en la bajay doble número de ellos en la superior, constrastando admirablemente las dos; la primera, severa y robusta, con cinco bóveda de crucería muy planas en cada galería y sobrios estribos entre los arcos. Estos se sustentan sobre pilares con semicolumnas jónicas en los laterales. La alta se perfila muy airosa y delicada con arcos que apean en capiteles jónicos sustentados por finas columnas del mismo orden que se asientan en pedestales cajeados unidos por preciosa balaustrada.

Magníficos esgrafiados decoran esta planta predominando veneras santiaguistas y cabezas de guerreros.

En los modillones y arranques de las bóvedas de las galerías bajas se pueden apreciar esculpidos en la piedra diversos asuntos religiosos, alegorías, veneras y escudos, destacando el que figura en el intradós del arco de la portada que comunica con la iglesia en el que campea la cruz de Santiago y el león de San Marcos.

El patio que mira al mediodía tiene una arquería de piedra granñitica algo tosca mezclada con arcos de ladrillo que da idea a una primitiva edificación a una reconstrucción posterior.Conventual santiaguista

Las dependencias manacales más nobles se sitúan en la planta baja con estancias de bóvedas de crucería entre las que destaca la Sala de Capítulos, o de las piñas, cuyo magnífico abovedamiento nervado está decorado en las claves con florones y en los plementos con pinturas, las del artesonados, estando cubiertas en la actualidad de sencillos aunque sólidos, forjados. De esta planta podemos destacar las dos celdas que se abren a la galería de la parte norte.

La Iglesia, actual parroquia de la villa, está dedicada al apóstol Santiago, y como parte integrante que es del Conventual su construcción discurre por los mismos derroteros, o sea, que se edificó sobre el lugar que ocupaba la que le daba servicio al palacio de los Vicarios de tudía.

En su fábrica se utilizó la mampostería, el ladrillo y la piedra de sillería. Es de una sola nave, con cuatro capillas hornacinas en el lateral de la Epístola, sacristía y capilla bautismal, hoy del Sagrario, en la parte de la entrada principal.

Se cubre con bóveda de crucería en forma de estrella, cuyos nervios descansan en pilastras constituidas por haces de columnillas o semicolumnas adosadas.

Las capillas hornacinas tienen boveditas de crucería en su variedad de espejo sobre arcios de medio punto. A los pies de la nave se encuentra la tribuna que se alza sobre el arco escarzano y bóveda de crucería muy plana.

El retablo mayor está constituido por ocho lienzos de Eduardo Acosta que representan a los cuatro evangelistas, escenas de la batalla de Tentudía, con la aparición de la Virgen a Pérez Correa, y coronando el conjunto, la figura ecuestre del apóstol Santiago. La hornacina la ocupa una talla de madera de Cristo Crucificado, de buena factura datada en el s.XVI, que fue restaurada a principios de la década de 1990.Conventual santiaguista

El púlpito, situado junto al arco toral, es de granito con un cuerpo octogonal que descansa en base gallonada sustentada por un pilar del mismo material. Al pie de la escalera de acceso hay una pileta de agua benditas de piedra granítica con cazuela gallonada.

La portada principal del templo es renacentista, adintelada, con cuatro columnas toscanas y hornacinas vacías en los intercolumnios, cuatro flameros por coronamiento y tímpano en arco. La del lado del Evangelio es gótica, perfilada en dintel, con cuartos de círculo y hornacina vacía.

Durante la estancia de los freires de San Marcos de León la Iglesia se benefició del mobiliario, enseres y ornamentos que trajeron consigo y que utilizó en las ceremonias de culto, llegando a contar en aquella época con cinco órganos.

Desde los ventanales y miradores de este maginífico conjunto se puede admirar un hermoso paisaje circundado de montaña, triunfando en la más alta el Monasterio de Tentudía. Al lado opuesto se contempla el paisaje urbano de Calera de León, con su blanco caserío y calles empedradas a la antigua usanza.